Un contrato regula la relación entre las partes: su objeto, la contraprestación, las obligaciones, el plazo y la forma de tratar el incumplimiento y las controversias. Leerlo con mirada jurídica comienza con preguntas sencillas.

Las cinco preguntas

  • ¿Cuál es exactamente mi obligación y cuál es la de la otra parte?
  • ¿Cuándo incurre una parte en incumplimiento y qué consecuencias se derivan?
  • ¿Cómo termina la relación y con qué consecuencias?
  • ¿Quién es titular de los derechos y activos que genera el contrato?
  • ¿Dónde y cómo se resolvería una controversia?

Cuando la respuesta a alguna de estas preguntas no está clara, ahí es donde suele corresponder la revisión jurídica: antes de la firma, no después.